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Rioja Alavesa desde Haro: Laguardia, Elciego y los Pueblos de Piedra a 25 Minutos
Se sale de Haro, se cruza el Ebro y en cuatro kilómetros la carretera ya está en otra provincia. Veinte minutos después, al doblar una curva de la A-124, aparece recortada contra la Sierra de Cantabria una villa amurallada con el pueblo entero apretado dentro de la muralla, como si alguien lo hubiera puesto encima de una loma para que se viera desde lejos. Debajo de esas casas, excavado a pico, hay otro pueblo entero de bodegas.
De un vistazo
- · Unos 26 km y veinticinco minutos entre Haro y Laguardia por la A-124. Es una tarde, no una excursión.
- · La Rioja Alavesa son 15 municipios y 11.500 hectáreas de viñedo, con Laguardia como capital comarcal y la Sierra de Cantabria haciendo de muro por el norte.
- · Laguardia se fortificó en el siglo XIII por orden de Sancho VII el Fuerte de Navarra, y conserva cinco puertas de la muralla.
- · El pórtico de Santa María de los Reyes es gótico de finales del siglo XIV y se policromó en el XVII. Es de los poquísimos que conservan el color en España.
- · Elciego tiene 971 habitantes y el edificio de titanio de Frank Gehry que puso a la comarca en las guías de arquitectura.
Casi todo el que reserva unos días en el Rioja Alta llega convencido de que su viaje es a una sola orilla. Se equivoca por poco: el río separa dos provincias, dos formas de plantar la viña y dos maneras de construir los pueblos, y las dos caben en el mismo fin de semana. La Rioja Alavesa no es un destino alternativo a Haro, es su tarde libre.
¿Cuánto se tarda de Haro a Laguardia?
Unos veintiséis kilómetros por carretera y alrededor de veinticinco minutos en coche. El trazado es la A-124, la carretera que enhebra Laguardia con Samaniego, Ábalos y Labastida y que enlaza con la N-124 entre Haro y Miranda de Ebro. No hay puertos ni curvas duras: se sube apenas doscientos metros de desnivel y se atraviesa el mosaico de parcelas más denso de todo el Rioja.
La primera parada cae antes de darse cuenta. Labastida está a cuatro kilómetros escasos de Haro, cruzando el Ebro, y es ya Álava: casas blasonadas, calle empinada y una vista del valle desde la parte alta que explica mejor que ningún mapa por qué la viña se plantó justo ahí. Si el plan es de medio día, merece la pena dejarla para la vuelta.
Quién conduce
Es una comarca de carreteras pequeñas y bodegas seguidas, y ahí está el punto débil de la mayoría de estos planes: si el día incluye dos catas, alguien tiene que quedarse fuera. Conviene decidirlo antes de salir, no en la sala. El asunto, con los límites reales y la manera de organizar la agenda para que no le toque a nadie, está desarrollado en quién conduce después de la cata.
¿Qué hay para ver en el pueblo de Laguardia?
Laguardia está a 630 metros de altitud y tiene poco más de mil cuatrocientos habitantes, así que el casco histórico se recorre entero a pie en una hora larga sin ninguna prisa. Se fortificó en el siglo XIII por orden del rey navarro Sancho VII el Fuerte, con una muralla de unos dos metros de grosor y camino de ronda almenado, y todavía se entra por alguna de sus cinco puertas: Mercadal, Carnicerías, Páganos, San Juan y Santa Engracia.
Lo que nadie se espera está en la iglesia de Santa María de los Reyes. Su pórtico gótico se terminó a finales del siglo XIV y fue policromado en el XVII, y es uno de los poquísimos pórticos góticos de España que conservan el color original sobre la piedra: apóstoles y una Virgen con los pigmentos todavía vivos, protegidos durante siglos por un atrio cerrado. Es el motivo por el que un pueblo de mil cuatrocientos vecinos aparece en los manuales de arte.
Lo que hay debajo
El subsuelo de la villa medieval está horadado por cuevas excavadas que llevan siglos usándose como bodegas familiares, con los respiraderos asomando a ras de suelo en las fachadas. Ahí abajo la temperatura se mantiene fresca y constante todo el año, que es exactamente lo que buscaba quien las cavó, sin termómetro y sin electricidad. Es el mismo principio de los calados subterráneos de Haro, pero repartido casa por casa en lugar de concentrado en grandes bodegas.
¿Qué ver en el pueblo de Elciego?
Elciego son 971 habitantes a 451 metros de altitud, y tiene el contraste más brusco de la comarca. Por un lado la iglesia de San Andrés dominando un casco de piedra que apenas ha cambiado; por otro, a unos metros, las cintas de titanio rosa, oro y plata que Frank Gehry proyectó sobre una bodega fundada en 1860 y que se inauguraron en 2006. Se ve el mismo edificio desde el viñedo y desde una calle del siglo XVIII, y las dos imágenes son ciertas.
Elciego linda con Laguardia, así que las dos visitas encajan en la misma salida sin apreturas: una a media tarde y otra al caer el sol, que es cuando el titanio hace lo que tiene que hacer.
¿Cuál es el pueblo más bonito de la Rioja Alavesa?
Laguardia se lleva casi todos los votos, y es discutible. Samaniego, diez kilómetros al oeste, tiene trescientos y pico vecinos, un palacio en el centro y la sierra encima de los tejados. Elvillar baja de los cuatrocientos y está rodeado del viñedo que mejor se pone en octubre. Labastida tiene el mirador. Y Lanciego, Lapuebla de Labarca u Oyón, el más poblado de los quince municipios, no salen en ninguna lista pero se recorren sin un solo autobús aparcado en la puerta.
La respuesta honesta es que el atractivo de la comarca no está en elegir uno, sino en que se ven cuatro en una tarde porque hay tres o cuatro kilómetros entre ellos. Las 11.500 hectáreas de viñedo son el hilo que los cose, y en septiembre y octubre esa carretera está tomada por tractores cargados de uva, que es también parte del espectáculo.
Por qué la base sigue estando en Haro
Porque la Rioja Alavesa se disfruta en una tarde y Haro no se agota en una semana. En el Barrio de la Estación hay la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo en unos pocos centenares de metros, y alrededor del pueblo siguen las casas históricas del Rioja Alta, Bodegas Manzanos Haro entre ellas. Desde el mismo punto salen Laguardia a veinticinco minutos, Vitoria y Logroño a menos de una hora y Bilbao a poco más.
El Palacio de Manzanos es un edificio del siglo XVIII en el casco histórico de Haro que se alquila entero a un solo grupo. Se sale a media mañana hacia Álava y se vuelve a una casa vacía de desconocidos, con tres siglos de historia alrededor, la zona de wellness disponible a la hora que sea y la mesa puesta para los vuestros. Las experiencias privadas de bodega se reservan para los días en que no se cruza el río.
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto se tarda en ver Laguardia?
El casco amurallado se recorre a pie en una hora u hora y media largas, incluida la iglesia de Santa María de los Reyes. Con una visita a una bodega subterránea y una parada para comer, la villa ocupa media jornada cómoda.
¿Cuánto se tarda de Haro a Laguardia en coche?
Alrededor de veinticinco minutos y unos veintiséis kilómetros por la A-124, sin puertos de montaña. Labastida queda a mitad de camino, a cuatro kilómetros escasos de Haro cruzando el Ebro.
¿Qué ver en el pueblo de Elciego?
La iglesia de San Andrés y el casco histórico de piedra, y el conjunto de titanio proyectado por Frank Gehry sobre una bodega de 1860, inaugurado en 2006. Elciego linda con Laguardia, así que las dos visitas caben en la misma tarde.
¿Cuántos pueblos tiene la Rioja Alavesa?
Quince municipios, con Laguardia como capital comarcal y unas 11.500 hectáreas de viñedo en total. Entre los más conocidos están Elciego, Labastida, Samaniego, Elvillar, Lanciego, Lapuebla de Labarca y Oyón.
¿Merece la pena cruzar a la Rioja Alavesa si te alojas en Haro?
Sí, y no hace falta reservar un día entero. En una tarde se ven Laguardia, Elciego y dos pueblos más, y se vuelve a cenar a Haro. La comarca está a veinticinco minutos y las distancias entre pueblos son de tres o cuatro kilómetros.
Si la visita cae en vendimia, conviene contar con que las carreteras van más lentas y que las bodegas están trabajando a destajo, de modo que las visitas se reservan con más antelación de la habitual. A cambio se ve la comarca haciendo lo único que ha hecho durante siglos, que es lo que casi nadie llega a tiempo de ver.
Cruzar el Río y Volver a un Palacio Vacío
Una tarde de murallas y viñedo en Álava, y al anochecer un edificio del siglo XVIII en el centro de Haro que esa semana es solo vuestro. Lo mejor del día de excursión es saber a dónde se vuelve.
Las dos orillas del Ebro se recorren mejor desde el centro: un alojamiento exclusivo en Haro reservado entero para vuestro grupo, a veinticinco minutos de Laguardia y a cinco a pie de las bodegas centenarias.
Y para completar Álava: un día en Vitoria-Gasteiz desde Haro, a unos 40 minutos por carretera.