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Octubre en La Rioja: el Mes que Empieza Cuando Termina la Vendimia
El último remolque sale del viñedo un mediodía cualquiera y, de golpe, la carretera se queda vacía. No hay tractores, no hay tijeras, no hay nadie gritando entre las cepas. Lo que queda es una hilera de viña que ha empezado a ponerse amarilla desde la punta de la hoja, un olor dulzón a orujo que no se va de Haro en semanas, y un valle entero que por fin respira.
De un vistazo
- · La vendimia dura entre treinta y cuarenta días, así que arranca en septiembre y se apaga a lo largo de octubre, empezando por los blancos y acabando por los tintos de guarda.
- · El color llega justo después: la hoja pasa de verde a amarillo, ocre y rojo intenso a lo largo de octubre, y aguanta hasta bien entrado noviembre.
- · Es el mes con menos gente y más bodega disponible. En plena cosecha las visitas se recortan porque la bodega está trabajando; en octubre vuelven a abrirse.
- · El Pilar de 2026 cae en lunes 12, así que hay fin de semana largo del sábado 10 al lunes 12 de octubre.
- · Empieza la temporada de setas, y con ella el mejor tramo del año de las cartas riojanas.
Casi todo el mundo apunta septiembre en el calendario y da por hecho que octubre es el mes de después, el de recoger la mesa. Es exactamente al revés. Septiembre es el mes del trabajo y octubre es el mes del vino. En septiembre la bodega está a destajo, las visitas se recortan y la carretera va llena de remolques. En octubre la uva ya está dentro, el equipo levanta la cabeza, y el viñedo se pone del color por el que la gente viaja a Borgoña.
¿Cuál es la mejor época para ir a La Rioja?
Depende de qué se venga a ver. Si lo que interesa es el oficio, el ruido y el olor a uva pisada, hay que venir en vendimia, y eso está contado con fechas en cuándo es la vendimia en La Rioja. Si lo que interesa es el paisaje, la calma y bajar a un calado sin cola detrás, la respuesta es octubre.
Hay una razón práctica poco intuitiva. Durante la cosecha, una bodega centenaria del Barrio de la Estación tiene la nave llena y el calendario apretado, y la visita se resiente. Cuando termina la vendimia, la misma bodega vuelve a tener tiempo, y esa es la diferencia entre ver una nave de acero y que alguien te cuente la añada que acaba de entrar.
¿Qué no hay que perderse en La Rioja en octubre?
El viñedo cambiando de color
Es lo único de esta lista que no se puede reservar ni comprar. A lo largo de octubre la hoja de la cepa se apaga de verde a amarillo, ocre, naranja y rojo, y como cada variedad y cada parcela va a su ritmo, el valle acaba siendo un mosaico de bandas de color distinto según quién plantó qué y cuándo. La subida hacia la Sierra de Cantabria y las parcelas de la Rioja Alavesa, a veinticinco minutos de Haro, son el mirador natural de todo esto.
Las setas
Terminada la uva, la temporada micológica se convierte en el argumento de media carta riojana. Es un producto local, de temporada corta y que casi nunca sale de la región, así que coincide con las semanas en las que merece más la pena sentarse a comer despacio en Haro. Octubre es el único mes del año en el que la cocina de la zona y el paisaje van exactamente a la misma velocidad.
El puente del Pilar
En 2026 el 12 de octubre cae en lunes, de modo que hay tres días seguidos del sábado 10 al lunes 12. Es el fin de semana con más demanda del otoño riojano y el que antes se cierra, y está desarrollado aparte en el puente del Pilar de 2026 en La Rioja. Si el plan es venir a ver el color sin colas, las dos semanas siguientes al puente son mejores que el puente mismo.
¿Qué hacer en La Rioja en 3 días de octubre?
Tres días son la medida justa del mes, porque octubre da luz suave hasta media tarde y no obliga a madrugar. El primer día se queda en Haro, que se recorre a pie: casco histórico, mesa larga y una bodega centenaria a última hora, cuando el calado está fresco y vacío. El segundo se cruza el Ebro hacia los pueblos de piedra de Álava y se vuelve a cenar. El tercero no se planifica: se sale a la carretera pequeña, se para donde el viñedo esté más encendido y se vuelve cuando apetezca.
Lo que no conviene es llenar los tres días de catas. En octubre el valor está en el rato de en medio, y ese rato solo aparece si queda hueco. Las experiencias privadas se reservan para una mañana concreta, no para todas.
Por qué la base es Haro y no un hotel
Porque en octubre lo que se busca es justo lo que un hotel no puede dar: volver a una casa en la que no hay nadie más. El Palacio de Manzanos es un edificio del siglo XVIII en el casco histórico de Haro que se alquila entero a un solo grupo, con tres siglos de historia alrededor y la zona de wellness disponible a la hora que sea, que en un mes de tardes frescas y días largos de campo se agradece más que en agosto.
Desde ahí, las bodegas centenarias están a cinco minutos a pie, Laguardia a veinticinco en coche y Bilbao a poco más de una hora. Y si el otoño gusta, sigue: el viñedo aguanta el color hasta noviembre y después llega la temporada tranquila de invierno, que es otra cosa distinta y también merece la pena.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la mejor época para ir a La Rioja?
Octubre, si se viene por el paisaje y la calma: la vendimia ya ha terminado, el viñedo está en color y las bodegas vuelven a tener tiempo para las visitas. Septiembre es mejor solo si lo que se quiere es ver la cosecha en marcha, con el ruido y el trabajo que eso supone.
¿Cuándo termina la vendimia en La Rioja?
La cosecha se prolonga entre treinta y cuarenta días desde su arranque, de modo que suele apagarse a lo largo de octubre. Se empieza por las variedades blancas y se termina por los tintos de guarda, que son los últimos en entrar en bodega.
¿Cuándo se pone el viñedo amarillo y rojo en La Rioja?
El cambio va de verde a amarillo, ocre y rojo a lo largo de octubre, y el color aguanta hasta bien entrado noviembre. Cada variedad y cada parcela viran a su ritmo, así que el valle se ve a bandas de colores distintos en vez de uniforme.
¿Qué hacer en La Rioja en 3 días?
Un día en Haro a pie, con el casco histórico y una bodega centenaria a última hora. Otro cruzando a los pueblos de la Rioja Alavesa, a veinticinco minutos. Y un tercero sin agenda, de carretera pequeña y viñedo. Tres días llegan de sobra si no se llenan de catas.
¿Hay puente en octubre de 2026 en La Rioja?
Sí. El 12 de octubre de 2026 cae en lunes, así que hay fin de semana largo del sábado 10 al lunes 12. Es el tramo del otoño que antes se llena, y las semanas siguientes al puente suelen ser mejores para ver el color sin colas.
Conviene contar con que en octubre el tiempo cambia de un día para otro: mañanas frías de niebla en el valle y tardes abiertas de sol bajo, a veces en la misma jornada. Es incómodo para hacer maleta y es exactamente la razón por la que el viñedo se pone así.
El Mes Bueno, en un Palacio Vacío
Días de viñedo dorado y noches de chimenea en un edificio del siglo XVIII en el centro de Haro que esa semana no es de nadie más. Octubre es corto y el color dura lo que dura.
El mes del viñedo dorado se vive mejor desde dentro del pueblo: un alojamiento exclusivo en Haro reservado entero para vuestro grupo, a cinco minutos a pie de las bodegas centenarias.
Si el viñedo dorado te sabe a poco, sube a la sierra: Ezcaray en otoño, hayedos y mantas de telar, a unos 35 minutos de Haro.