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Logroño en un Día desde Haro: la Redonda, el Casco Antiguo y la Calle Laurel

A media tarde el sol pega de lado en las dos torres de la Redonda y la piedra se vuelve del color del vino viejo. Dos calles más allá ya huele a champiñón a la plancha y a pan tostado, y las primeras barras de la calle Laurel empiezan a llenarse. Es Logroño, la capital de La Rioja, a unos cuarenta minutos de Haro, y cabe entera en un día bien repartido.

Torres barrocas gemelas de la Concatedral de Santa María de la Redonda en Logroño, iluminadas por el sol del atardecer sobre un cielo azul
Foto: 3Félix, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

De un vistazo

  • · Unos 45 km y en torno a 40 minutos en coche desde Haro; también hay autobús directo varias veces al día.
  • · La Redonda es gratuita y guarda un pequeño Calvario atribuido a Miguel Ángel.
  • · Casco antiguo a pie: Puente de Piedra, Santiago el Real, calle Portales y Muralla del Revellín.
  • · La calle Laurel reúne decenas de barras en unos doscientos metros, cada una con su pincho.
  • · El mejor orden: mañana de piedra, tarde de pinchos y vuelta a Haro con alguien al volante.

Quien se aloja en Haro suele pasar por Logroño solo al llegar o al irse, de camino al aeropuerto o a la autopista. Es una pena: la capital está lo bastante cerca como para ir y volver sin prisas, y tiene lo que a Haro le falta, el ruido amable de una ciudad. Haro es el vino en su bodega; Logroño es el vino en la barra.

¿Qué ver en Logroño en un día?

La Concatedral de Santa María de la Redonda

Sus dos torres barrocas, conocidas como las gemelas, son la imagen de la ciudad. Dentro, detrás del altar mayor, se conserva el Calvario, una pequeña tabla atribuida a Miguel Ángel. La entrada es gratuita y abre por la mañana y por la tarde, con un descanso al mediodía. Es la primera parada, y la mejor luz para fotografiar las torres llega al caer la tarde.

El Puente de Piedra y el Camino de Santiago

Por el Puente de Piedra entran en la ciudad los peregrinos del Camino Francés. El puente actual es del siglo XIX y figura en el escudo de Logroño. A pocos pasos, junto a la iglesia de Santiago el Real, el suelo de la plaza dibuja un juego de la oca gigante con las etapas del Camino. Es el rincón que más gusta a los niños, y el que menos esperan los adultos.

La calle Portales, el Revellín y el Espolón

Portales es la calle soportalada del casco, con comercios de siempre, y desemboca cerca de lo que queda de la Muralla del Revellín. Al otro lado, el Paseo del Espolón, con la estatua ecuestre de Espartero, separa el casco antiguo del ensanche. Entre los tres se resume la ciudad en una hora de paseo. Si queda tiempo, el Museo de La Rioja, gratuito y en el Palacio de Espartero, y el Mercado de San Blas para ver el producto del día.

Un día en la capital y la noche en casa: el palacio entero, 4 suites, hasta 8 huéspedes, en el centro de Haro, a cuarenta minutos de Logroño.

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¿Cómo funciona la calle Laurel?

La regla es sencilla: cada bar tiene su especialidad y se pide eso, un pincho y un vino, y se pasa al siguiente. El Soriano es famoso por su champiñón a la plancha con gamba; el Jubera, por sus patatas bravas. A la calle y a sus vecinas, San Agustín y Travesía de San Juan, se las conoce como la Senda de los Elefantes. Tres o cuatro barras bastan para cenar; la quinta ya es por gusto.

Si la Laurel está llena, la calle San Juan, a pocos minutos, es algo más tranquila y tiene barras con cocina más elaborada. Las dos se animan sobre todo al atardecer y los fines de semana.

¿Cómo ir de Haro a Logroño sin conducir?

Hay autobús directo varias veces al día, en algo más de media hora. El tren entre Haro y Logroño existe, pero los fines de semana la línea está cortada por obras de Adif hasta mediados de diciembre de 2026, así que conviene confirmar antes. Si el plan es la calle Laurel, lo sensato es un taxi o un conductor privado para la vuelta. Lo contamos con detalle en quién conduce después de la cata.

El día puede empezar en Haro con una visita temprana al Barrio de la Estación, incluida Bodegas Manzanos Haro, o con una experiencia privada organizada desde el Palacio, y seguir en Logroño a partir del mediodía. Para otra ciudad cercana, mirad la guía de Vitoria-Gasteiz en un día desde Haro.

Preguntas Frecuentes

¿Cuánto se tarda de Haro a Logroño?

En coche, unos 40 minutos por autopista o autovía para algo más de 40 kilómetros. En autobús directo, entre 35 y 45 minutos según el horario.

¿Es suficiente un día para ver Logroño?

Sí. El casco antiguo es compacto: la Redonda, el Puente de Piedra, Santiago el Real, Portales y el Espolón se ven a pie en una mañana, y la tarde queda para los pinchos.

¿Cuándo hay más ambiente en la calle Laurel?

Al atardecer y por la noche, sobre todo de jueves a sábado. A mediodía también abren muchas barras y se come con más calma.

¿Merece la pena dormir en Logroño o volver a Haro?

Para un grupo que viene por el vino, volver a Haro tiene sentido: las bodegas centenarias quedan a un paseo y la casa es solo vuestra. Logroño se disfruta igual de excursión.

Por la mañana, dos torres y un puente. Por la tarde, una barra tras otra. Y por la noche, la vuelta a Haro, a una mesa larga y a una casa de 1733 que os espera con las luces encendidas.

De la Calle Laurel a Vuestra Propia Casa

Un palacio de 1733 en el centro de Haro, reservado entero para vuestro grupo de hasta ocho: 4 suites, 350 m², la mesa imperial y el vino a un paseo.

Para salir de excursión cada mañana, la base importa: un alojamiento exclusivo en Haro reservado entero para vuestro grupo, a un paseo de las bodegas del Barrio de la Estación y de sus tres siglos de historia.